Entre todos los problemas que, sin duda, ha de enfrentar Israel en el futuro está la posible desaparición de la Autoridad Palestina (AP). Sucederá una implosión, producto de su descontrolada corrupción, la salida de la jefatura de la misma de Abu Mazen o una combinación de ambas.
Yazir Arafat gobernó con mano férrea y creó el aparato de corrupción existente en la AP. Ya en el otoño de 1997 una comisión de investigación al respecto, reportó al Consejo de la AP que $326 millones (o sea el 37 por ciento del presupuesto de la Autoridad Palestina entonces) desapareció debido al fraude, la corrupción y la mala gestión.
Los cálculos acerca de la riqueza personal de Arafat varían. En su edición del 2003, la revistaForbesincluye a Arafat en su lista anual de los más ricos “reyes, reinas y déspotas”, con una fortuna superior a los $300 millones. Oficiales norteamericanos e israelíes estimaron que el patrimonio personal de Arafat fluctuaba entre 1 y 3 billones de dólares.
Mientras que el palestino promedio apenas subsiste, la esposa de Arafat, Suha, recibe $100,000 mensuales de la AP de acuerdo a lo reportado en el programa60 Minutesde la cadena CBS. El mismo informe destacó que Arafat mantenía inversiones secretas en una planta de Coca Cola con sede en Ramallah, una empresa de telefonía celular tunecina, e inversiones en los fondos de capital de riesgo en EEUU y las Islas Caimán.
Los que dentro de la AP criticaron sus excesos fueron encarcelados de forma rutinaria, torturados o golpeados. En 1999, Muawiya Al-Masri, miembro del Consejo Legislativo Palestino, describió la corrupción de Arafat a un periódico jordano. Inmediatamente, fue atacado por un grupo de hombres enmascarados que le dispararon tres veces.
Todo parece indicar que las cosas no cambiaron con Abu Mazen. Documentos revelados en la web en agosto del 2015 denuncian la corrupción y el mal uso de fondos por parte del liderazgo de la AP, lo cual provocó indignación en las redes sociales palestinas. Los documentos incluyen una petición a Bahréin para financiar una urbanización privada de $4 millones en una exclusiva zona de Ramallah, específicamente, para que vivan funcionarios de la AP y una propuesta para que el gobierno palestino pague $15,000 por la educación privada de la hija de uno de estos altos funcionarios, así como el pago de tratamiento médico para su familia. Como comentario a estos documentos filtrados, un vocero del grupo de vigilancia contra la corrupción Transparencia Internacional declaró que “hay grandes agujeros negros en los sistemas financieros y administrativos palestinos que necesitan ser reformados”. Nada más.
El ministro de Absorción Zeev Elkin, miembro del gabinete de seguridad, declaró al periódicoMakor Rishonque Israel no se está preparando para la “guerra de todos contra todos” que vendrá a continuación del desplome de la AP con la desaparición de Abu Mazen. Además, advirtió que la AP se está derrumbando, y lo que sigue será la anarquía. “En mi opinión, es importante entender que la era post-Abbas es inminente. Él está cansado y débil, y hay fuerzas que trabajan contra él”, dijo Elkin. “No hay casi ninguna posibilidad de que surja un heredero como [Abbas] después de Yasser Arafat. No hay nadie que pueda tomar las llaves por consenso”.
Mahmoud Abbas (alias Abu Mazen) ha sido un fracaso como el “plañidero” palestino. No ha podido (ni querido) dirigir la AP hacia la paz con Israel, y ha mal administrado el supuesto objetivo de lograr la creación de un Estado para los palestinos. En lugar de enfrentar los temas difíciles y hacer compromisos requeridos en la negociación de la paz y la condición de Estado con los israelíes, Abbas eligió una alianza con el grupo terrorista de Gaza controlado por Hamas. Este pacto de Abbas con Hamas provocó que Israel detuviera las negociaciones de paz con los palestinos.
El ex ministro israelí de Asuntos Exteriores, Avigdor Liberman, habló en nombre de Israel y exigió –con razón– la búsqueda de un líder alternativo de Abbas, diciendo que hay muchos líderes palestinos educados que son más tolerantes y abiertos a las negociaciones.
Los agentes de seguridad de la AP inspeccionan lo que aparece en los medios de comunicación social y amenazan a quienes critican a Abbas. Algunos rivales políticos como Mohammad Dahan, quien fuera ayudante de Abu Mazen y Salam Fayyad, ex primer ministro de la AP, han sido vilipendiados por Abbas.
De cualquier modo, es común en los regímenes totalitarios –y el de la AP lo es– que sea difícil identificar sucesores –si existeran–. En cualquier caso, tras la caída de Abu Mazen, como bien dice el ministro Zeev Elkin, vendrá la anarquía. ¿A Ud. no le parece? A mí, sí.
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Una vez más la ONU.Nuestro flamante Secretario General de las
Naciones Unidas(secuestrada) Ban Ki-Moon acaba de declarar en una conferencia sobre
los Derechos del pueblo palestino y la situación en Jerusalén, efectuada en
Yakarta, Indonesia “que los recientes
ataques palestinos a israelíes. son creados por las casi cinco décadas de
ocupación israelí.”. La respuesta de parte de Danny Danon el enviado de
Israel ante la ONU no se hizo esperar y declaró que “En lugar de perder el tiempo tratando de racionalizar el terrorismo
palestino, la ONU debe afrontar a la Autoridad Palestina para erradicar la
incitación”. Y agregó que Comité de la ONU sobre el Ejercicio de los
Derechos Inalienables del Pueblo Palestino” es un organismo separado de la
realidad.” Y subrayó que “no hay
justificación para el terrorismo.” Y agregó que “En lugar de perder el
tiempo tratando de racionalizar el terrorismo palestino, las Naciones Unidas
deben enfrentarse a la Autoridad Palestina para erradicar la incitación que
viene de sus niveles más altos, penetrando en el sistema educativo y las redes
sociales”
Ban Ki-Moon, fue más allá de lo racional
cuando dijo refiriéndose a la situación entre árabes y judíos que esta “Es el resultado del miedo, la humillación,
la frustración y la desconfianza”, agregó - “Ha sido alimentada por las heridas de décadas de sangriento conflicto,
que llevará mucho tiempo para sanar. Los jóvenes palestinos en particular,
están cansados de promesas rotas y ellos no ven la luz al final del túnel “.
Para más leña al fuego también culpó a la “empresa de los asentamientos” de
Israel por el deterioro de la situación actual en la región.
En otra parte de su discurso, por supuesto sin
destacar la milenaria historia judía de la ciudad estipuló que “Jerusalén, una
de las ciudades más antiguas del mundo, tiene santuarios sagrados de miles de
millones de personas en todo el mundo – musulmanes, judíos y cristianos por
igual”, y añadió que. “Lo que sucede en Jerusalén reverbera en todo el mundo.”
A pesar de que el gobierno israeli ha
declarado una y mil veces que no piensa cambiar el statu quo del Monte del
Templo, comento, como para que el tema no fuese echado al olvido dijo que, “cualquier acción que pudiera interpretarse
como un intento de cambiar el delicado equilibrio conseguido, y particularmente
el statu quo de los lugares sagrados, lleva consigo el riesgo de conflicto “y “que hay necesidad urgente de que los
líderes frenen la incitación”. Por supuesto no mencionó la campaña de
incitación orquestada por la AP (Autoridad Palestina) desde su cúpula a través
de todos los medios de comunicación y sociales a su alcance, incluyendo en sus escuelas,
pero pidió a las fuerzas de seguridad israelíes “asegurar un uso calibrado de la fuerza en respuesta a incidentes.”
Esta conferencia, fue organizada por el Comité
de la ONU para el ejercicio de los derechos inalienables del pueblo palestino y
la Organización de Cooperación Islámica sobre la cuestión de Jerusalén, en la
misma, para no variar, Israel además fue acusado de llevar a cabo la limpieza
étnica de los palestinos en Jerusalem. La acusación fue era hecha por Shawan
Jabarin, Director General de Al-Haq una organización que defiende los derechos
de los palestinos. Posiblemente refiriéndose a los contados casos de connotados
terroristas y sus familiares a los cuales se les han derrumbado sus casas.
La ONU y Ban Ki-Moon son parte de la campaña
de la deslegitimación de Israel y del derecho de su pueblo a la
autodeterminación y la defensa de sus vidas y hacienda.
La ONU al final es un organismo político
internacional que provee extraordinarios ingresos y prebendas a sus empleados
(financiado mayormente por el contribuyente norteamericano) pero que entre sus
193 miembros cuenta con una mayoría (que vota en bloque) conformada por 56
países islámicos formados por la Liga Árabe y la Organización de Estados
Islámicos. Además, el bloque de 68 naciones bajo el Movimiento de Países
No-Alineados liderados por Castro y Maduro. Estos bloques suman 125 votos.Para la Asamblea General de la ONU, 97 votos
constituyen mayoría para aprobar una resolución.Si añadimos a China, Rusia, y un par de sus
satélites junto a Brasil, se logra una súper-mayoría de más de 129 sin necesidad
del voto de uno solo de los representantes de las democracias occidentales
Para colmo la “Republica” de South Sudan donde
miles de personas han sido recientemente asesinados por su etnicidad o religión
y donde la violación de los derechos humanos es la norma.
La actitud de Ban Ki-Moon y de la ONU,
responde – a mi entender-, cuando menos a contentar a su clientela con sus
pronunciamientos y resoluciones contra la única democracia del Medio Oriente,
me resulta asquerosa. ¿A Ud. no le parece? A mí sí.
Este martes fui testigo de un
milagro. La AJC (American Jewish Comitee) me invitó a un sencillo acto de
celebración del cincuenta aniversario de la proclamación de Nostra Etate nada
menos que en la prestigiosa Escuela de Belén en Miami.
Los oradores fueron: el
sacerdoteFrancisco Pérez-Lerena, S.
Jquien disertó sobre elConcilio Vaticano II y su inspiración; el profesorAntonio López, PhD. cuyo tema fue
sobre el Decreto "Nostra Aetate" y el Rabino A. James Rudin, quien
hizo su presentación acerca del Impacto de "Nostra Aetate" en
lasrelaciones entre judíos y católicos.
En esencia, Nostra Aetate (Nuestro Tiempo) fue un vuelco
inesperado en las relaciones entre los católicos y las demás religiones
monoteístas.
Pese a que el antisemitismo tiene sus días de gloria -
si puede así decirse - en los últimos 2000 años, luego del rechazo de los
cristianos (en su mayoría judíos al comienzo) al viejo pacto y la aceptación e
imposición de la creencia en la nueva alianza, pueden verse las raíces del
antisemitismo en el Egipto faraónico cuando ordenan asesinar a todo varón
hebreo recién nacido.
La posición de los cristianos
anterior a Nostra Aetate sostenía en esencia que:
Dios sigue castigando al pueblo judío por su rechazo y la muerte de
Jesús, el Hijo de Dios, el Mesías y Salvador de todos. Por estos deicidios
losjudíos han abandonado todos los
derechos de la promesa de Dios de la Antigua Alianza, que ha sido completamente
reemplazado por el Nuevo, identificado como la Iglesia Católica. Como el
pecador Caín,los judíos deben continuar
vagando por la tierra como vagabundos sin patria. Dios sostiene su existencia
dispersa para recordar a los católicos de las bendiciones divinas de la Nueva
Alianza y a los judíos deverdadera
vocación a compartir la misma mediante la conversión.
Llegar a la declaración final en Octubre 28, 1965, no fue un proceso sencillo.Tomó tres años para que el Vaticano se
pronunciara finalmente. Sólo se opusieron88 de los 2,312 obispos registrados para votar. Pero, ¿cuál es el mensaje de Nostra Aetate
respecto a los judíos? Y…¿ cuánto puede
hacerse para mitigar el daño que las mentiras sobre este antiquísimo pueblo propagadas
por más de dos milenios?
·Repudia la acusación de larga data de deicidio
(que los Judíos mataron a Jesús)
·Afirma el vínculo religioso y legado espiritual
compartido por Judíos e Iglesia
·Implica que Dios y los judíos permanecen en el
pacto, un reconocimiento que se hizo explícito por Juan Pablo II y los papas
posteriores.
·Se deplora "todos
los odios, persecuciones y manifestaciones de antisemitismo dirigidas a Judíos
en cualquier momento o de cualquier fuente."
·Se insiste en la necesidad de la interpretación
bíblica precisa y la educación religiosa por lo que las opiniones negativas sobre
los Judíos y el judaísmo no se presenten como las enseñanzas católicas bíblicamente
basadas o como auténticas
·Se requiere un diálogo respetuoso y colaborativo
y una investigación bíblica y teológica entre judíos y católicos
·Expresa interés en nuevos esfuerzos para bautizar
judíos pero no su conversión forzosa. Se relega la resolución del desacuerdo
judío y cristiano sobre la significación de Jesús hasta el final de la historia.
Lo más
importante es que promueve eliminar el desprecio hacia los judíos y el judaísmo de la enseñanza.
Este evento al
que asistí ocurrió en uno de los más importantes centros de enseñanza católica
del país.Es muestra del aire fresco que
puede traer la enseñanza de Nostra Aetate a las nuevas generaciones.
Lamentablemente,
pese a este y otros muchos esfuerzos liderados por Juan Pablo Segundo hay
diferencias definidas entre cómo los judíos y los católicos entienden y se relacionan con D-os.
Pese a que Nostra Aetate entabló una nueva era de
interacción en que se abordan las distorsiones y afirmaciones polémicas acerca
de las tradiciones de cada uno, esta puede ser corregida mientras se comprenden
las identidades y puntos de vista de
cada comunidad. Además, Nostra Aetate no discutió explícitamente ciertos temas,
como el Estado de Israel, el Holocausto, y si los católicos debe tratar de
convertir a los judíos.
Hoy en día,
además del antisemitismo clásico, aparece una forma aún más peligrosa que es el
antisemitismo disfrazado de anti Israelismo, propagado fundamentalmente por la
izquierda que llega al punto de cuestionar el derecho del pueblo judío a su
auto determinación en su propia tierra en el Estado de Israel: demonizándoles,
deslegitimizándolos y boicoteando sus productos e instituciones. Pasando
resolución tras resolución en la ONU contra el único estado democrático de la
región mientras las violaciones a todos los derechos humanos y civiles en los
estados de su entorno son la norma.
El trabajo no
ha concluido pero, como entonces, Belén sigue siendo un punto de partida. ¿A
Ud. no le parece? A mí, sí.
Rebeldes libios recorren el viernes pasado las calles de Trípoli, sacudidas esporádicamente por combates contra remanentes de las fuerzas leales al gobernante Moammar Kadafi.
Ante la cadena de acontecimientos desplegados luego del comienzo de la llamada “primavera árabe” en Túnez, a todos, tanto expertos como neófitos, les surgen las interrogantes de qué pasara al final, quiénes detentaran el poder y cuál será el destino de estos pueblos, por tantos años aherrojados por férreas dictaduras, monarquías y satrapías.
Creo que aún no es tiempo para afirmar fehacientemente ninguna de las posibles opciones.
Si observamos la situación de Túnez y Egipto, vemos un paralelo pues, en esencia, luego de las manifestaciones populares, se produjeron golpes de estado en los cuales los aparatos de seguridad y el ejército de los regímenes anteriores reemplazaron al dictador y, por consiguiente, poco han cambiado la situación del país ni de los manifestantes. Eventualmente, designarán al nuevo líder; pero hasta ahora no se ven tendencias hacia la instauración de la democracia o del islamismo. Cabe notar los eventos ocurridos recientemente en la frontera entre Egipto e Israel, y la actitud tomada por el actual gobierno egipcio, que algunos consideran irresponsable en aras de complacer a los elementos islámicos anti-israelíes de la Plaza de Tahrir.
En la mayoría de los países de la zona, luego de la “liberación” de los europeos vencedores del imperio otomano en los albores del siglo XX, se ha desarrollado una suerte de bipolaridad entre los dictadores laicos de mano dura y de demostrada vocación por la tortura y el saqueo y los llamados islamistas, entre quienes encontramos versiones de mayor o menor ferocidad, pero siempre bajo la premisa de implantar la sharia como sistema de gobierno y fomentar la yihad contra Occidente.
Por otra parte, están las monarquías fabricadas por los británicos, con fuerte contenido islámico, quienes, al igual que los dictadores laicos, se afiliaron a Occidente o a la Unión Soviética de acuerdo a sus simpatías e intereses utilizándoles y siendo utilizadas por ambos al mismo tiempo. Mientras, todos intentaban ignorar lo que en esos países sucedía al ciudadano común.
En todos los casos, unas élites minúsculas, con respecto al número de habitantes de dichos países, disfrutan de “lujos orientales”, mientras la mayoría de la población vive a niveles infinitamente inferiores, sufriendo el abuso y corrupción de estas élites. Estas condiciones, junto a un mayor acceso a medios de comunicación, internet, twitter y telefonía celular, fueron las que produjeron la chispa de la llamada Primavera Árabe.
En Siria, los conflictos entre laicos del partido Ba’ath y los islamistas de la Hermandad Musulmana se remontan a 1963, cuando los islamistas comenzaron a hacer blanco de sus asesinatos y atentados a oficiales del gobierno, militares, profesionales e intelectuales. Esto culminó en un horrendo baño de sangre, precisamente en 1982, en la ciudad de Hama, cuando las fuerzas armadas, los aparatos de seguridad del Estado (incluyendo la aviación) cumpliendo órdenes del entonces presidente Hafez al-Asad (padre del actual) masacraron a la población de dicha ciudad de alrededor de 250,000 habitantes, donde se calcula que entre 15,000 y 40,000 personas perdieron la vida.
A pesar de la existencia de grupos de tendencia demócrata, todo parece indicar que a la caída del gobierno actual de Siria la balanza se incline hacia los islamistas aliados de Irán y patrocinadores de Hezbolá, Hamas y el Yihad Islámico. Malas noticias.
En Libia, donde al parecer presenciamos el ocaso de esa satrapía de 42 años de duración, el pronóstico es aún más difuso pues, al parecer, la resistencia está compuesta por tres factores fundamentales: ex miembros del régimen de Kadafi, ciudadanos libios residentes en el exterior –quienes, en muchos casos, han adquirido educación y fortuna– y un tercer componente, bastante numeroso, integrado por islamistas e incluso algunos veteranos de la guerra en Irak contra las fuerzas occidentales.
Fundamentalmente, los hombres de negocio y profesionales repatriados junto con los ex funcionarios, se han encargado de las labores de gobierno, planes de reconstrucción y conexiones con el exterior, mientras los islamistas han estado fundamentalmente envueltos en la lucha armada contra las fuerzas del régimen. Cuánto están dispuestos a compartir el poder, nadie lo sabe. En el caso de Yemen, todo parece indicar que la única opción es que triunfen los islámicos.
De cualquier modo predecir cuál será el destino de Siria, Libia, Túnez o Egipto, así como la estructura y composición final de su próximo gobierno, es mucho más difícil que pronosticar el rumbo de nuestros caprichosos huracanes. Quiera Dios que sea para bien.
ROLAND J. BEHAR: Incógnita en la Primavera Árabe
Rebeldes libios recorren el viernes pasado las calles de Trípoli, sacudidas esporádicamente por combates contra remanentes de las fuerzas leales al gobernante Moammar Kadafi.
Ante la cadena de acontecimientos desplegados luego del comienzo de la llamada “primavera árabe” en Túnez, a todos, tanto expertos como neófitos, les surgen las interrogantes de qué pasara al final, quiénes detentaran el poder y cuál será el destino de estos pueblos, por tantos años aherrojados por férreas dictaduras, monarquías y satrapías.
Creo que aún no es tiempo para afirmar fehacientemente ninguna de las posibles opciones.
Si observamos la situación de Túnez y Egipto, vemos un paralelo pues, en esencia, luego de las manifestaciones populares, se produjeron golpes de estado en los cuales los aparatos de seguridad y el ejército de los regímenes anteriores reemplazaron al dictador y, por consiguiente, poco han cambiado la situación del país ni de los manifestantes. Eventualmente, designarán al nuevo líder; pero hasta ahora no se ven tendencias hacia la instauración de la democracia o del islamismo. Cabe notar los eventos ocurridos recientemente en la frontera entre Egipto e Israel, y la actitud tomada por el actual gobierno egipcio, que algunos consideran irresponsable en aras de complacer a los elementos islámicos anti-israelíes de la Plaza de Tahrir.
En la mayoría de los países de la zona, luego de la “liberación” de los europeos vencedores del imperio otomano en los albores del siglo XX, se ha desarrollado una suerte de bipolaridad entre los dictadores laicos de mano dura y de demostrada vocación por la tortura y el saqueo y los llamados islamistas, entre quienes encontramos versiones de mayor o menor ferocidad, pero siempre bajo la premisa de implantar la sharia como sistema de gobierno y fomentar la yihad contra Occidente.
Por otra parte, están las monarquías fabricadas por los británicos, con fuerte contenido islámico, quienes, al igual que los dictadores laicos, se afiliaron a Occidente o a la Unión Soviética de acuerdo a sus simpatías e intereses utilizándoles y siendo utilizadas por ambos al mismo tiempo. Mientras, todos intentaban ignorar lo que en esos países sucedía al ciudadano común.
En todos los casos, unas élites minúsculas, con respecto al número de habitantes de dichos países, disfrutan de “lujos orientales”, mientras la mayoría de la población vive a niveles infinitamente inferiores, sufriendo el abuso y corrupción de estas élites. Estas condiciones, junto a un mayor acceso a medios de comunicación, internet, twitter y telefonía celular, fueron las que produjeron la chispa de la llamada Primavera Árabe.
En Siria, los conflictos entre laicos del partido Ba’ath y los islamistas de la Hermandad Musulmana se remontan a 1963, cuando los islamistas comenzaron a hacer blanco de sus asesinatos y atentados a oficiales del gobierno, militares, profesionales e intelectuales. Esto culminó en un horrendo baño de sangre, precisamente en 1982, en la ciudad de Hama, cuando las fuerzas armadas, los aparatos de seguridad del Estado (incluyendo la aviación) cumpliendo órdenes del entonces presidente Hafez al-Asad (padre del actual) masacraron a la población de dicha ciudad de alrededor de 250,000 habitantes, donde se calcula que entre 15,000 y 40,000 personas perdieron la vida.
A pesar de la existencia de grupos de tendencia demócrata, todo parece indicar que a la caída del gobierno actual de Siria la balanza se incline hacia los islamistas aliados de Irán y patrocinadores de Hezbolá, Hamas y el Yihad Islámico. Malas noticias.
En Libia, donde al parecer presenciamos el ocaso de esa satrapía de 42 años de duración, el pronóstico es aún más difuso pues, al parecer, la resistencia está compuesta por tres factores fundamentales: ex miembros del régimen de Kadafi, ciudadanos libios residentes en el exterior –quienes, en muchos casos, han adquirido educación y fortuna– y un tercer componente, bastante numeroso, integrado por islamistas e incluso algunos veteranos de la guerra en Irak contra las fuerzas occidentales.
Fundamentalmente, los hombres de negocio y profesionales repatriados junto con los ex funcionarios, se han encargado de las labores de gobierno, planes de reconstrucción y conexiones con el exterior, mientras los islamistas han estado fundamentalmente envueltos en la lucha armada contra las fuerzas del régimen. Cuánto están dispuestos a compartir el poder, nadie lo sabe. En el caso de Yemen, todo parece indicar que la única opción es que triunfen los islámicos.
De cualquier modo predecir cuál será el destino de Siria, Libia, Túnez o Egipto, así como la estructura y composición final de su próximo gobierno, es mucho más difícil que pronosticar el rumbo de nuestros caprichosos huracanes. Quiera Dios que sea para bien.
La percepción y la realidad no siempre coinciden. En una visita que realicé a Israel hace unos años tuve la oportunidad de entrevistarme con el corresponsal principal de una de las cadenas noticiosas más importantes del mundo, destacado en Jerusalén, quien me comentó que en cierta calle de Tel Aviv están radicados más corresponsales extranjeros que en la mayoría de las capitales del mundo. Aun así lo que se reporta, lo que parece no es, necesariamente, la realidad.
La percepción, de acuerdo a lo que se reporta, es que los árabes israelíes (musulmanes, cristianos y drusos) forman parte de una minoría explotada y discriminada por la mayoría judía, pero a pesar de las diferencias y actitudes discriminatorias que cualquier grupo es capaz de sentir y ejercer sobre “los otros”, el sistema democrático israelí reduce al mínimo las consecuencias de este desagradable hábito humano, hasta el punto que la mayoría de los árabes-israelíes se sienten orgullosos de su ciudadanía y de su país.
No es un accidente fortuito, por citar algunos ejemplos: los árabes israelíes tienen un mayor grado de educación, un mayor grado de atención médica, un estándar de vida más alto que los árabes en cualquier otro lugar. La esperanza de vida de los árabes en Israel ha crecido en los últimos cuarenta años a partir de cerca de 52 años a más de 70 años y es sólo ligeramente inferior al de la población judía.
Si se analizan índices económicos y educativos y se compara a los árabes israelíes con los árabes en otros países, estos demuestran concluyentemente cuánto mejor viven los árabes israelíes que sus “primos” fuera de Israel. Además, los servicios de salud han sido otro entorno donde el gobierno israelí ha realizado valientes esfuerzos para proporcionar servicios iguales y el acceso a profesionales.
En 1999, una mujer árabe Rana Raslan, de 21 años de edad, de Haifa, fue nombrada Miss Israel, por primera vez en la historia de la nación. Sus palabras al ser coronada fueron: “Soy totalmente de Israel, y yo no pienso en si soy árabe o judía, soy israelí”. Este comentario envió un mensaje importante de la aceptación de los árabes israelíes a ambas poblaciones judías y árabes de Israel.
Ser israelí es una fuente de orgullo. El Índice anual de la Democracia, presentado recientemente por el Instituto Democracia Israel (IDI), muestra que la gran mayoría, el 86% de los judíos de Israel y el 65% de los árabes israelíes, se describen como muy o bastante orgullosos de ser ciudadanos de Israel. Dicha encuesta además indica que la institución nacional que más confianza les brinda es el IDF (Fuerzas de Defensa de Israel), de acuerdo al 88% de los encuestados.
Otra encuesta reciente encargada por Canal 10 y llevada a cabo por el instituto de investigación Statnet, que es dirigido por el estadístico árabe-israelí Yosef Makladeh, muestra que la gran mayoría de los árabes que viven en Israel, incluyendo Judea y Samaria (Cisjordania), preferiría vivir bajo administración israelí que bajo la Autoridad Palestina (AP).
Cualquier persona que no viva en Israel se sorprendería por estos resultados, aunque árabes, así como judíos, gozan de un alto nivel de vida en el único país libre en el Medio Oriente. Los árabes israelíes son empleados en todas las dependencias gubernamentales y reciben todos los servicios brindados a la población en general. Ellos estudian en todas las universidades, incluyendo la Universidad de Ariel en Samaria, y sirven como jueces, oficiales de las FDI, el parlamento, las fuerzas armadas y el ministerio de exteriores. Las acusaciones de apartheid dirigidas contra Israel son falsas y sin fundamento.
Creo que cabe mencionar a una árabe israelí, que representa a la mayoría de sus conciudadanos árabes. Anet Haskia es una musulmana que nació y se crió en la ciudad judeo-árabe de Akko, Israel, quien se prepara para entrar de lleno en la política israelí y critica a los miembros árabes de la Knesset, porque “ni siquiera uno” va a dar el pésame a las familias de los soldados israelíes muertos. Dice: “Estos diputados árabes gozan de derechos democráticos, pero no se dan cuenta de ellos”. Ella es madre de tres hijos. El mayor terminó su servicio en las Fuerzas de Defensa de Israel a principios de este año, su hija continúa su servicio como soldado profesional, y su hijo menor se ofreció como voluntario para un año de servicio pre-ejército. Ella invita a la próxima generación de los árabes-israelíes a “cambiar el rostro de la sociedad árabe israelí”. Sólo la democracia israelí promueve esta integración. ¿A Ud. no le parece? A mí, sí.
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Si camina y suena como un pato….lo más probable es que sea un pato. Con profunda preocupación veo que cada vez más a la izquierda europea e, incluso, la norteamericana, es implacable en su crítica contra la política del Estado israelí. Se expresan en tonos de alarmante judeofobia que coincide con la propagación de mentiras a ultranza de la más rancia ultraderecha antisemita de siempre. Pienso que se debe, principalmente, a que la izquierda ha abrazado el mito de la “Conspiración Mundial” formada por redes secretas, egoístas cabilderos y pandillas de banqueros tan incriminados en contra de los judíos desde tiempos inmemoriales por parte de la ultraderecha y los judeófobos de siempre.
Ulrike Meinhof, terrorista alemán de extrema izquierda de la década de los 70, dijo: “Auschwitz significó que 6 millones de judíos fueran asesinados y arrojados en el montón de desperdicios de Europa, por lo que consideraron la relación dinero-judíos. El control del capital financiero y los bancos, el dominio del núcleo duro del sistema del imperialismo y el capitalismo, por ello el foco del odio de los hombres contra el dinero y la explotación se enfocó contra los judíos.... El antisemitismo es realmente un odio al capitalismo.
Como el judaísmo, la democracia representativa y la economía de mercado fomentan la tolerancia racial, étnica y religiosa, sosteniendo la pluralidad de diversos estilos de vida y costumbres. Las economías fuertemente reguladas o socialistas, por el contrario, tienden a producir intolerancia étnica y la persecución de las minorías.
Los orígenes del antisemitismo moderno de la izquierda socialista renuevan el vínculo entre el estatismo y la persecución de las minorías. El antisemitismo como un movimiento intelectual surgió a mediados del siglo XIX, cuando las teorías de conspiración judías crecieron en popularidad y varios escritores alemanes fundamentaron tesis acerca de una conspiración judeo-masónica para gobernar el mundo. Durante la revolución francesa, los judíos, junto con los masones, fueron identificados como fuerzas del liberalismo, secularismo y capitalismo. Más tarde, los escritores alemanes encontraron que los judíos eran un objetivo más popular que los masones, quizás porque eran más visibles o más diferentes. Las teorías conspirativas judeo-masónicas fueron finalmente descartadas junto a las de otros conspiradores, como los Templarios y los Illuminati y se centró la propagación del mito conspirativo en los judíos.
Bajo el disfraz de una honesta crítica a las acciones protagonizadas o a las políticas del Estado de Israel, el antisemitismo se está convirtiendo no sólo en tolerado sino, incluso, se ha puesto de moda en la actitud y declaraciones de demasiadas instituciones cívicas, incluyendo las universidades y medios de comunicación masiva donde la presencia de una ideología de izquierda es considerable.
El odio neurótico de la izquierda contra Israel ahora produce la incongruente actitud de un sinnúmero de autodenominados activistas liberales imitando las tristemente recordadas cacerías de brujas protagonizadas por el senador McCarthy en contra de cualquiera que se considere tenga conexiones con Israel, al tiempo que apoyan el boicot a las inversiones, empresas e instituciones académicas israelíes.
Uno de los recursos retóricos más nauseabundos utilizados por la izquierda es establecer una analogía entre el régimen nazi y el gobierno de Israel. Este vínculo es históricamente absurdo, puesto que Israel es, con mucho, el país más democrático y liberal del Medio Oriente; pero además es ofensivo porque demoniza a los judíos y minimiza el horror del Holocausto. Es obsceno comparar las acciones que Israel toma en su propia defensa y la de su pueblo contra los terroristas islámicos con las cámaras de gas de la Alemania nazi.
Veamos un ejemplo reciente en la manera que la izquierda europea valora la vida, o la pérdida de ella de los judíos europeos:
Recientemente se produjeron en Francia dos hechos horribles: el asalto a su sede y el asesinato de los periodistas de Charlie Hebdo a manos de terroristas musulmanes. Este magazine, de acuerdo con su ex editor, Stéphane Charbonnier (Charb), su punto de vista editorial refleja “todos los componentes del pluralismo de la izquierda, e incluso el de los abstencionistas”.
Como lógico resultado la opinión pública mundial y la prensa en general se hicieron eco de esta tragedia, justificada por los terroristas como una respuesta a una caricatura ofensiva. Sin embargo, ante el atroz atentado y asesinato de los clientes de un mercado kosher la reacción por parte de la izquierda no fue ni al menos proporcional. Estos hombres y mujeres asesinados no importaban tanto. Aunque nunca me he considerado izquierdista, creo que la humanidad le debe a sus esfuerzos, valiosos logros en el campo del respeto a los derechos humanos y la protección a los más necesitados. Es una pena que hayan tomado este derrotero judeofóbico. ¿A Ud. no le parece? A mí, sí.
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Como los franceses, perdí Paris.
Siempre tuve la ilusión de un día poder visitar la ciudad luz, recorrer sus
museos y lugares históricos, entre otros donde Napoleón proclamó la
emancipación de los judíos antes que ningún otro país europeo lo cual permitió
su acceso a las universidades, primero en Francia y luego en el resto de
Europa. Los innumerables descubrimientos científicos y aportes a la cultura y
la civilización occidental que emanaron de tal acontecimiento.
Lo lamento me perdí Paris porque
no me sentiría seguro si la visitara, los terroristas se han adueñado de ella y
las autoridades francesas no creo que puedan superar el “buenismo” europeo,
deshacerse de lo “politically correct” y actuar contra el Extremismo Islámico
con la firmeza que se luchó contra el nazismo y el comunismo en occidente.
Es interesante constatar como
cuando el 9/11, los medios de comunicación no tenían reservas etiquetando a los
autores de las atrocidades de París como terroristas. Por el contrario, los
mismos medios de comunicación se torturaban sí mismos para justificar su
negativa a clasificar a los asesinos de Judíos como terroristas. De hecho,
cuando "la Agencia France Press publicó una lista cronológica de los
ataques terroristas en todo el mundo desde el 9/11, incluyendo por supuesto a
los atentados de Madrid y Londres, Mumbai, Kenia y muchos otros. Sólo un país
estaba completamente ausente de la lista. Israel.
No es una sorpresa. El
antisemitismo en Francia desdibujado como antiisraelismo es tal que debido a
numerososincidentes provocados contra
la comunidad judía, un número considerable de sus miembros ha abandonado el
país y los que quedan están haciendo todo lo posible por seguirles hacia otros
destinos más seguros. No es la primera vez, por causas similares. La mayoría de
los judíos franceses hoy en día no pertenecen a viejas familias establecidas en
Francia, que fueron exterminadas durante la segunda guerra mundial, sino
producto de las masivas emigraciones de judíos de los países del norte de África
como resultado de las revoluciones de los años 50 y 60. Son gentes que ya
sufrieron en carne propia la barbarie de sus vecinos árabes, y su memoria
histórica les indica que la única opción es escapar mientras puedan. Es tal la
situación que el Premier francés
¿Por qué es un terrorista suicida
fuera de un estadio de París es diferente de un atacante suicida palestino en
Jerusalén?
No hay ninguna diferencia, pero
al parecer las vidas judías son tratadas como si tuvieran menos valor que otros
seres humanos. Además, a diferencia de las víctimas francesas, pareciera como
que losjudíos merecieran ser asesinados
por mantener el sueño logrado de vivir en su tierra ancestral.
La judeofobia antisraelí ha
llegado hasta el ridículo, cuando la ministro de Relaciones Exteriores de
Suecia Margot Wallstrom, fue más allá de lo racionaly dio a entender que los Judíos eran los
culpables de los asesinatos en París debido a la radicalización por parte de
los inmigrantes árabes. Reconoció que las personas se están radicalizando y
luego dijo: "Y una vez más volvemos a situaciones como que en el Medio
Oriente, en especial los palestinos que piensan: Que no hay futuro para
ellos,y que tienenque aceptar la desesperada situación en que
se encuentran o recurrir a la violencia.
La reacción del director general
del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Dore Gold no se hizo
esperar; inmediatamente se comunicó con el embajador sueco en Israel para dejar
claro que "cualquier conexión entre el terror del Estado islámico y la cuestión
palestina es infundada" y que los comentarios de la ministra deExteriores "puede interpretarse
comouna justificación del terror
Palestino."
Los asesinos de ISIS comparten
con los demásterroristasislámicos ya sean palestinos, yemenitas, sirios,
iraníes o iraquíes el fanatismo islámico. ISIS está diseñado del mismo modo que
lo fueron Hamas y la Yihad Islámica. Todos están envueltos enuna guerra santa contra los infieles e
incluso con los demás musulmanes que no se sometan a cooperar en la misma.
Impiden que estos incluso den opiniones sobre la situación en sus países o
sobre otros musulmanes. Cada uno de estos grupos en visiona su propio califato
gobernados bajo la Shariá de acuerdo a su interpretación.
Los líderes ignorantes como la
ministra sueca, los propagandistas a sueldo y losmedios de comunicación intentan obviarla base religiosa de esteterrorismo, prefierencreer que sonexpresiones de frustración o desilusión política.
La actual ola de violencia en
Israel es producto de la incitación por parte deMahmoud Abbas, otros líderes palestinos
yfundamentalmente clérigos que
utilizando el argumento de que los judíos se quieren apoderar dela mezquita de Al-Aqsahan llamado a los “fieles” a defender eltercer lugar más sagrado del Islam.
Hasta que no acabemos de entender
que como lo fue el comunismo y luego el nazismo, el terrorismo islámico es otra
plaga con la intención de dominarnos para beneficio de unos rufianes, ¡!y lo
hacen en nombre de D-os” ¿A Ud no le parece? A mí sí.